Message From The Pastor / Mensaje Del Pastor – April 20, 2019

Dear Brothers and Sisters in Christ,

“The fifty days from the Sunday of the Resurrection to Pentecost Sunday are celebrated in joy and exultation as one feast day, indeed as one ‘great Sunday’ ” (St. Athanasius). Our celebration is based on the day in which Our Risen Lord, Jesus Christ conquered sin and death through his Resurrection and this becomes our faith and hope as the sons and daughters of God.

Our celebration is based on the day in which Our Risen Lord, Jesus Christ conquered sin and death through his Resurrection and this becomes our faith and hope as the sons and daughters of God.

This is the instruction that we receive in the ORDO to describe the Easter Season which we begin to celebrate with the Easter Vigil. We have prepared for 40 days through our Lenten fasting and now we celebrate the Great Day of Easter and the Easter Season with 50 days of feasting.

In seminary I had a professor, Dr. Michon, who taught us the course on the liturgical year and celebrations. One thing she emphasized was the importance of the celebration of the Easter Season. The whole Easter Season not just Easter Sunday! She would say the 48th and 49th day of the Season should be celebrated and decorated as beautiful as the 1st day on Easter Sunday. Dr. Michon warned us that if she showed up at one of our parishes later in the Easter Season and the Church was
not fully decorated, she jokingly threatened to change our grade to an “F” for failing to celebrate the
greatest season as it should be celebrated.

The theme of St. Athanasius, the Liturgical ORDO, Dr. Michon, and of course the whole Church is that each of us must live out this special Easter Day and Season in our daily lives so that others may come to see the hope of our Christian Faith which comes to us from the Risen One. We must imitate what the women and disciples at the tomb on that morning did as they saw and believed. They began to spread what they
had experienced with Jesus in their own lives and it has transformed many other lives and our world.

Let us Rejoice in the Resurrection of Christ and allow that Resurrection power to transform our lives to
better follow Jesus the Christ, and spread this Good News to others in our world!

I wish a Blessed Easter and Easter Season to you and your family.

In Christ,
Fr. Ernesto M. Orci
Pastor

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Queridos Hermanos y Hermanas en Cristo,

“Los cincuenta días desde el Domingo de la Resurrección a Pentecostés se celebran con alegría y exultación como una fiesta, de hecho, como una ‘gran domingo’ ” (San Atanasio).

Nuestra celebración se basa en el día en que nuestro Señor Resucitado, Jesucristo ha vencido el pecado y la muerte a través de su Resurrección y esto se convierta en nuestra fe y esperanza como los hijos e hijas de Dios.

Esta es la instrucción que recibimos en el ORDO para describir el tiempo de Pascua que comenzamos a celebrar con la Vigilia Pascual. Hemos preparado durante 40 días a través de nuestro ayuno cuaresmal y ahora celebramos el Gran Día de la Pascua y el Tiempo Pascual con 50 días de fiesta.

En el seminario tuve una profesora, la Dra. Michon, que nos enseñó el curso sobre las celebraciones y el año litúrgico. Una cosa que ella enfatizó fue la importancia de la celebración de la temporada de Pascua. ¡Todo el tiempo de Pascua no solo el domingo de Pascua! Ella decía que los días 48 y 49 de la temporada se deben celebrar y decorar tan hermosos como el primer día que es el domingo de Pascua. La Dra. Michon nos advirtió que si ella visitaba un día nuestras parroquias más adelante en el tiempo de Pascua y la Iglesia no estaba totalmente decorada, bromeando nos amenazó con que iba a cambiar nuestra calificación a una “0” (cero) por no celebrar la mejor temporada como debería ser celebrada.

El tema de San Atanasio, el ORDO litúrgico, la Dra. Michon y, por supuesto, toda la Iglesia es que cada uno
de nosotros debe vivir este día especial de Pascua y Tiempo Pascual en nuestra vida diaria para que otros puedan llegar a ver la esperanza de nuestra fe Cristiana que nos viene del Resucitado. Debemos imitar lo que las mujeres y los discípulos que fueron a la tumba en esa mañana hicieron, lo vieron y lo creyeron. Comenzaron a difundir lo que habían vivido con Jesús en sus propias vidas y se han transformado muchas otras vidas y nuestro mundo.

¡Alegrémonos en la Resurrección de Cristo y permitámos que el poder de la Resurrección transforme nuestras vidas para seguir mejor a Jesús el Cristo, y difundir la Buena Nueva a los demás en nuestro mundo!

Les deseo una bendecida Pascua y Tiempo Pascual a usted y su familia.

En Cristo,
Pdr. Ernesto M. Orci
Párroco